Desde hace dos semanas, Marion Sanders acude a diario al Hospital Universitario Insular de Gran Canaria, donde pasa el día. Luego, la llevan a su domicilio por la noche. Apenas duerme y come.
Siempre está pendiente de los horarios de visita en la Unidad de Medicina Intensiva (UMI) del centro hospitalario de Las Palmas de Gran Canaria para ir a visitar su hijo. "Muchas veces no soy consciente de que mi hijo se ha ido. Aún sufre el shock. Pero cuando lo veo, vuelvo a darme cuenta de que es un ser vegetal. Su cerebro no se va a recuperar", pronostica Marion Sanders.
La madre de Philipp explicó que su vástago respira casi solo, ayudado en ocasiones con una bombona de oxígeno. Ella cree que "cuando él ya respire completamente solo, lo subirán a planta, donde cogerá una infección y morirá. Espero que sea pronto".
Con la misma entereza que ella pretende asumir que su hijo no se recuperará, Marion aspiró a dejar muy claro su deseo de que "haya justicia"; que el presunto autor del accidente preste declaración ante el juez.
L. D. S., de 39 años, conducía el automóvil que supuestamente se llevó por delante el ciclomotor que conducía el joven Sanders el pasado sábado 27 de febrero, en el Karting Club de Tarajalillo, en la antigua carretera del sur, con dirección a Maspalomas. L. D. S. está en libertad.
Este vecino de Vecindario no pasó a disposición judicial, sino que hizo una declaración ante los guardias civiles que se desplazaron al lugar del accidente.
"Está trabajando en el Ayuntamiento de Santa Lucía, pero lo cubren. Se ha llevado el futuro de mi familia. Pido justicia porque ha matado a dos personas", recriminó Marion Sanders.
El conductor presentó una tasa de alcohol superior a los 0,60 miligramos de alcohol por litro de aire. En este caso de siniestro, se podría tratar de haberse cometido los delitos contra la seguridad vial y de una falta de imprudencia con resultado de muerte, según el letrado.
El vehículo que conducía L. D. S. colisionó contra la valla de protección de la carretera GC-500 unos cien metros del sitio donde arrolló la moto. Otro aspecto que destacan los familiares es que los cascos de los dos jóvenes resultaron intactos. "Mi hijo tenía mucha experiencia en la conducción de motos. Tenía carné desde que tenía cinco años", explicó Marion Sanders. "Este señor ni ha pedido perdón, ni ha comparecido ante el juez. Está libre y en su trabajo como si nada, mientras que los futuros de la familia de Nikita y de la mía están rotos".
La familia de esta joven de nacionalidad británica ya tiene posibilidades económicas de repatriar sus restos mortales al país natal. Al mismo tiempo, los familiares pretenden también que se oficie una misa por ella en Gran Canaria, aunque aún no han cerrado el momento ni el lugar.
Respecto a Philipp, Marion explicó que ella desea retornar a Alemania para volver a vivir allí, donde se encuentra su familia. "Cuando acabe con todo esto, pretendo regresar a mi casa, próxima a Bonn, cerca de la iglesia donde se le bautizó y del cementerio al que quiero llevar sus cenizas", comentó la madre.